
Han pasado las Pascuas, unas más como tantos años y sin nada destacable. Ayer me fuí pronto al futbol para al menos entretenerme con el resto de mi peña y desconectar un poco.
Más tarde llegó ella y nos fuimos juntos a ver el partido desde Tribuna junto a una amiga. Me dió un par de cosas, pero lo que más ilusión me hizo es unas palabras que me había escrito, "recompensando" las que yo le dedico en más de unas ocasión. Me encantaron, me emocionaron muchísimo y a punto estuvieron de saltarme las lágrimas, teniendo que contenerlas porque no me gusta llorar con más gente a mi alrededor. Le dí un gran abrazo y un besazo.
Se pasó genial la tarde y se quedó corta. Lo peor se vió sobre el césped y es que dieron los jugadores un espectáculo negativo en juego y salí muy avergonzado ayer por mi equipo.
De la noche del domingo a hoy malamente, ya que me desperté por el dolor de mis migrañas, me han vuelto a venir. Empecé Pascuas con ellas y acabaré con ellas... vaya hartura.
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