
Ayer se cumplía un año de una fecha que, me guste o no, no pude olvidar. Por primera vez, me abría hacia una persona y expresé lo que dentro de mí sentía por ella. Costó y soñaba con poder disfrutar de eso que llaman amor, la sensación más bonita cuando puedes gozar de ello pero la más jodida cuando no sé es correspondido. Esperé, pero eso llegó a su fin. Aún meses después, dichos sentimientos sigo sin poder sacarlos de mí.
Eso me impide ser más abierto y "más natural" con personas que quizás merecería le pena conocer más y poder confiar en ellas. Pero no me sale, ya que no me gusta engañar nadie porque no sería yo mismo. A eso hay que sumar un duro golpe de la vida que años atrás recibí y me hizo perder algun@s de los que consideraba buenos amigos. Me frena a la hora de relacionarme y conocer más personalmente a las personas; mucha confianza debo tener por miedo a que me puedan volver a fallar. En días así, esto se acrecenta más y es inevitable que no te vengan a la cabeza miles de pensamientos que, en general, te deja bastante de bajón.
Respecto a la salud que decir... que el no ver mejoras durante todos estos años te cansa y desmoraliza física y psicológicamente cuando se da todo tan repetidamente. El doctor dice que ha habido una mejoría, pero eso no se ve reflejado en la frecuencia e intensidad de mis dolores de cabeza. Tampoco en mi peso que, a pesar de toda la cantidad de "mierdicamentos" que me he estado tomando, sigue siendo el mismo o incluso baja ligeramente. Consecuencia de ello y ante semejante fracaso, mañana tengo nueva consulta (de las millones de citas que he tenido malgastando dinero para nada) y tendré que comenzar a inyectarme insulina (como los diabéticos) para ver si así el organismo responde. Vamos, que estoy para dar brincos de alegría, nótese la ironía.
Pocas ganas tengo de nada o nadie. Mis únicas válvulas de escape cuando estoy bien es intentar disfrutar del Levante (masculino y este año el Femenino, aprovechando que dispongo de más tiempo por no poder estar estudiando), de las actividades y gente de mi peña levantanista, los días que acudo a la radio a hablar sobre futbol y cuando tengo que escribir/informar sobre mi equipo (trabajando en lo que me gustaría poder hacer en el futuro). Además recientemente me llevé una gran ilusión por poder realizar una colaboración para el último libro sobre la obra de la "Història del Llevant UD". Estas cosas son las que hacen olvidarme por unos ratos de mis problemas.
En fin, que ya lo he comentado muchas veces, pero que ganas tengo de que vengan en rasgos generales mejores tiempos para mí. Tampoco me merezco estar pasando por ello. Todo tiene un porque... o no.